La Coctelera

Sensaciones sonoras

Melodías de ayer y de hoy, que pululan entre el pop más rabioso y melódico, el soul más emocionado y salvaje, el jazz más groovy e intimista, la bossa más elegante y la electrónica más placentera.
Opciones:

Categoría: 60's beat/R&B/pop/psicodelia

12 Septiembre 2009

Hay una extraña y nostálgica belleza otoñal, revoloteando alrededor de esta onírica colección de canciones, conformadas bajo el exquisito patrón de la psicodelia pop más barroca. Aquí no hay excesos lisérgicos, ni estridencias disonantes, sino más bien luminosas melodías de aparente sencillez, envueltas en cuidadas armonías vocales y preciosos arreglos con cuerdas, pianos, flautas, oboes, clarinetes y hasta algún sitar. Algo así como si envolviéramos el majestuoso sonido de Burt Bacharach bajo un colorido manto de flower power. Toda una pequeña sobredosis de emociones sonoras, que sin lugar a dudas acrecienta cada vez más mi profunda debilidad por el caleidoscópico pop de la segunda mital de los 60.

Algo fácil, muy fácil, cuando escuchas temas tan redondos y adictivos como Spring this year, Blueberry Pie, Here’s a song, o las deliciosas In a kindly way y Off with the old (¡como me gusta el sitar de este tema!) que esta banda americana denominada The Chamaeleon Church incluía en este su primer y único disco, publicado por el sello MGM en 1968. Una banda semiolvidada, que descubrí, gracias al libro Discos Ocultos de Juan Vitoria, cercana a los británicos Nirvana y englobada en ese interesante movimiento pop, surgido en Boston en la segunda mitad de los 60, llamado Boston sound, que fluctuaba entre el pop barroco, con ligeros toques de psicodelia, y el “sunshine” pop, y donde aparecen otras bandas a revisar como Orpheus, Bagatelle, y Ultimate Spinach III, y del que podeis encontrar un interesante artículo con su historia, a cargo de su creador, Alan Lorber, en la web “Something Called the BOSTON SOUND” .

Aquí os dejo una de mis grandes debilidades del disco, Off with the old, espero que la disfruteis

y un video, de uno de sus mayores éxitos Camillia is changing

2 Marzo 2009

La he escuchado cientos de veces, y ahí sigue tan fresca y poderosa como el primer día que la escuché, con su ritmo sinuoso, sus perfectas armonías vocales y ése lánguido y delicado desgarro, que desprende su elegante y pegajosa melodía. Fue una de mis primeras experiencias con el beat británico de los 60, y aún hoy me sigue emocionando como en aquellos días. Se publicó en 1965, y fue el tercer single, que esta fantástica banda británica, denominada The Zombies, grabó para el sello Decca. Una pequeña maravilla pop, compuesta por Rod Argent, que curiosamente fue ninguneada en las Islas Británicas, donde no pasó del puesto 42, aunque sin embargo si alcanzó el éxito que merecía al otro lado del Atlántico, en los Estados Unidos, donde llegó hasta el puesto número 6 en las listas de la época, y que según comenta Spencer Leigh (comentarista de la BBC), en las notas de contraportada de la recopilación de See For Miles, The Zombies / Singles Collection (A-B sides) podría ser una de las canciones más negativas de la historia de la música pop, al citar más de 70 veces la palabra "No" en menos de 2 minutos. Curioso para un tema de tanta belleza.

Pero, bueno, al margen de bromas, creo que este fantástico Tell her no, es una perfecta demostración de que The Zombies fueron algo más, que una de las muchas bandas beat, que poblaron el Reino Unido en la primera mitad de los 60, ya que incluían en su sonido beat, que yo tacharía de pop exquisito, de un novedoso piano eléctrico, que dotaba a sus canciones de una elegancia sonora fuera de lo común para aquellos días. Sin duda, The Zombies deberían estar catalogados entre los grandes de la época, dotados como estaban de una sensibilidad especial para esculpir bellos retazos de exquisito pop, con un excelente vocalista, Colin Blustone y una inspirada pareja de compositores, Rod Argent y Chris White, que entre el 64 y el 67 grabaron para Decca, 2 LP's, diez single's y varios ep's, que están entre lo mejor de la época, y entre los que destacan sus composiciones originales, estupendas canciones, rebosantes de perfectas melodías, acompañadas de un manto de teclados, y unas perfectas voces, con un sonido muy típico y propio, fácilemente identificable entre el resto de grupos, que por aquellos días hacían beat. Temas a los que tenemos que sumar esa obra maestra de la psicodelia pop, que grabaron para el sello CBS en 1968, que responde al nombre de Odessey and Oracle, y de la que tan bien nos hablaban  en En busca del vinilo perdido.

Tell her no - The Zombies

And if she should tell you "come closer"
and if she tempts you with her charms

tell her no no no no no-no-no-no
no no no no no-no-no-no
no no no no no
don't hurt me now for her love belongs to me

and if she should tell you "come closer"
and if she tempts you with her charms

tell her no no no no no-no-no-no
no no no no no-no-no-no
(don't take her love for your arms)
no no no no no
don't hurt me now for her love belongs to me

i know she's the kind of girl
who'd throw my love away
but i still love her so
don't hurt me now, don't hurt me now

if she tells you "i love you"
just remember she said that to me

tell her no no no no no-no-no-no
no no no no no-no-no-no
(don't take her love from my arms)
no no no no no
don't leave her now for her love belongs to me

Fuente: musica.com

27 Enero 2009

A Amen Corner tienes que escucharlos, difrutarlos, y casi adorarlos si te gusta el R&B, el souly el pop británico de finales de los 60. Lo sé, ya hemos hablado de estos chicos por aquí. ¿Os acordáis? Explosionaban con una intensidad poco común y descarada arrogancia mod, el pop y el soul más arrebatador, en plena efervescencia lisérgica del flower power. Tenían un gusto exquisito para elaborar emotivos retazos pop, de arreglos spectorianos, estaban embebidos de soul hasta la cejas, y poseían una poderosa base rítmica, con una estupenda sección de viento, y un vibrante hammond. Y por si fuera poco, encima los lideraba un histriónico y explosivo vocalista y guitarrista, el carismático Andy Fairweather-Low que se dejaba el alma en cada tema que interpretaba.

Pura intensidad y honestidad pop, que fluye a borbotones a lo largo de este espléndido Farewell to the Real Magnificent Seven, que hoy traemos a Sensaciones sonoras. Su tercer LP, y espectacular despedida discográfica, que me tiene completamente enganchado desde hace ya bastante tiempo. Un disco que vió la luz a finales de 1969, en el sello Immediate Records, cuando el grupo ya se había separado, y que es todo un variopinto, adictivo y contundente muestrario de lo que esta fabulosa banda podía llegar a hacer, bajo ese poderoso y algo “spectoriano” manto de sonido que caracterizaba a muchas de las producciones del sello de Andrew Loog Oldham, Immediate Records, una de mis etiquetas favoritas de los 60.

Un disco intenso, y desgarrado con espacio para el pop más adictivo y tierno, de cuidados coros y sofisticados arreglos, como descubrirás en la preciosa At last I’ve found someone to love, en Mr Nonchalant, o en su irresistible clásico, producido por Shel Talmy (If paradise is) half as nice (en el vídeo de bajo), que alcanzó el número 1 en las listas inglesas en Febrero del 69. Pero donde también encontrarás fogonazos de R&B acorazado, con chirriantes guitarrazos y hammond, cercanos al estilo de los Small Faces de Immediate, como en Scream and scream again, Welcome to the club, Sanitation, y When we make love, pop-soul pegajoso y chicletero que nos acerca a su anterior disco en Deram , como la trepidante Recess, ritmos psicodélicos que recuerdan al Sgt Pepers de los Beatles en Lady Riga, exuberantes ejercicios de soul sudoroso, en la excelente versión que se marcan del Hello Susie (en el vídeo de arriba), de The Move, un genuino toque de folk-rock profundamente embriagador, en otra de las grandes versiones del disco, el The Weight de The Band, y hasta una curiosa versión con algún trazo funky del Get back de los Beatles. Para no perderselo.

16 Octubre 2008

No puedo quitármela de la cabeza. Blackberry Way es una de esas pequeñas joyas que la psicodelia británica más colorista e inocente, nos dejó en la segunda mitad de los 60. Una auténtica golosina pop, algo azucarada, de irresistible melodía, arreglos orquestales y armonías vocales, que toma prestadas muchas cosas de los Beatles del Sgt Peppers y que llevó hasta el número 1 de las Islas Británicas en febrero de 1969 a The Move, la increíble banda del inquieto y camaleónico Roy Wood, un grupo que a pesar de visitar con cierta regularidad la zona alta de las listas británicas durate aquella época (9 top 20 en 5 años según la wikipedia), me da la impresión de que hoy permanece en un oscuro e injusto segundo plano, aunque si os soy sincero, siempre tuve una curiosa relación de amor y odio con ellos, porque aunque muchos de sus singles me llegaron a entusiasmar ninguno de los tres LPs que publicaron me llegaron a convencer del todo cuando los descubrí, hace ya algunos años.

Sin embargo, últimamente, gracias al efecto embriagador de estas pequeñas maravillas con las que me he reencontrado en You tube, y que hoy os dejo por aquí, tituladas Blackberry Way (1969), Flowers in the Rain (1967) y Fire Brigade (1968), les he recuperado con un renovado interés, revisando con mimo los tres discos que nos dejaron, y redescubriendo un buen puñado de irresistibles canciones de eso que llamaron flower pop, que pululan entre la psicodelia de tintes orquestales y la jovialidad de la música chicle, además de recuperar un apasionante y enérgico Shazam, su disco del 70 del que seguramente hablaremos dentro de muy poco, y todo esto sin olvidarnos del exquisito toque pop de Message from the Country (1971) donde la conjunción de Roy Wood y Jeff Lyne esboza algo de lo que posteriormente sería la fantástica ELO.

Posiblemente el eslabón perdido y encontrado entre Amen Corner, y The Creation. Por cierto, no os perdáis el jugoso repaso de su discografía que se hace en el blog Yo soy aquel. No tiene desperdicio, aunque no coincidamos en todo con él.

10 Septiembre 2008

Introspection, de los británicos The End, publicado por el sello Decca en 1969, es otro de esos fabulosos discos perdidos de los 60, que no deberías pasar de largo, si te interesan los sonidos más ensoñadores y enigmáticos de aquella época, aquellos que se expandieron bajo ese evanescente arcoiris sonoro denominado psicodelia.

Un disco exquisito en su concepción y ejecución, que ya te engancha desde la primera escucha con su psicodelia pop, de chispeante hammond y trazos eminentemente eléctricos, sin excesivas distorsiones, que como nos decía nuestro amigo Revolver en su blog Barabajal, está repleto de excelentes composiciones, vibrantes guitarras y grandes armonías vocales, que demuestran la calidad de su principal pareja compositora Colin Giffin y Dave Brown.

Un disco que según esa fastuosa enciclopedia musical on line, que se llama AllMusic sigue las directrices marcadas por los Rolling Stones en su controvertido Their Satanic Majesties Requests (y que conste que a mi me encanta en un 90%), con una estructura vocal similar a la de esa otra maravilla de la psicodelia británica, esta vez a cargo de los Zombies, titulada Odessey & Oracle. Y desde luego, mucho de esto hay en el disco, aunque si me preguntáis, yo también citaría alguna reminiscencia al Revolver de los Beatles, para concluir que en ocasiones me suenan a unos inspirados Creations sin reverberaciones ni feed back.

Pero sin duda, lo mejor que puedes hacer si te ha interesado lo que hemos contado hasta aquí, es hacerte con el disco y experimentarlo por ti mismo. Te quedarás flipado con el ritmo sinuoso de Dreamworld y Under the rainbow, sus chispeantes hammonds , y sus trotones bajos que te recordarán a los albores del sonido Manchester de los 90. ¿De verdad losInspiral Carpets y los Charlatans no se inspiraron con esta maravilla? Shades of Orange es tan misteriosa, espectral, bella y poderosa, como el She’s in rainbow de los Stones; Cardboard Watch tiene la fuerza púrpura y electrizante de los Creations, Introspection (Part One y two) son un acelerado viaje interior, de efectos cósmicos insospechados con armonías y distorsiones beatle; Don’t take me es un delicioso susurro casi pop, y Loving Sacred loving es otro de esos evanescentes y bellos ejercicios de psicodelia pop británica, con toques de clavicordio y perfectas armonías vocales. Y bueno, ¿que decir de la versión de She said yeah?

De verdad, ¿cómo es posible que este pedazo de disco no tuviera una mayor relevancia en su momento? Curioso, pero ni la excelente producción de Bill Wyman (¿de verdad que lo produjo él?, ni la colaboración de Charlie Watts y Nicky Hopkins, consiguieron darle más visibilidad en su momento.

12 Junio 2008

¿Garage o bubblegum? No sé, quizás no sea más que inocente y burbujeante pop azucarado conla textura de las gominolas, y tan elástico y entretenido como el chicle. Los 60 fueron así, cuando tras la explosión psicodélica todo comenzaba a volverse demasiado serio y trascendente, surgieron una serie de grupos alrededor de la pareja de avispados productores Kasnetz y Katz y su sello Super K productions, para devolver el color y la alegría a la música del momento. Lo llamaron música chicle o bubblegumn y aunque fue despreciada por la crítica seria del momento, fue capaz de crear chispeante música pop, festiva, divertida, alegre, y apta para todos los públicos, con un indudable gancho comercial, como demuestra esta maravilla, de una de las bandas más representativas del sonido, los 1910 Fruitgum Company y su 1,2,3 Red Light, que llegó al número 5 de las listas americanas a comienzos de 1968.

Sirva de recuerdo de aquellos intrépidos y coloristas grupos como The Lemon Pipers, The Ohio Express, The Music Explosion, Archies....

Que ustedes lo disfruten y disculpen la demora y brevedad de la actualización que será algo transitorio

6 Mayo 2008

¿Una rareza? Casi, porque a pesar del paso del tiempo, no deja de sorprenderme que uno de los grupos más edulcorados, aunque exitosos a ambos lados del Atlántico, del beat británico de los 60's, los Herman´s Hermits del carismático Peter Noone, se marcaran en pleno 1966, un disco tan jovial y vitaminado, con cierto aire a folk-rock de raíces playeras, y emocionantes guitarrazos de tintes casi garageros. Claro que la sopresa disminuye cuando descubres, que detrás de algunos de los mejores temas del disco se encuentra una pareja tan talentosa, como la formada por los americanos P.F Sloan y Steve Barri, que luego explotarían conjuntamente, su saber hacer en los Grass Roots , y que aquí ceden auténticas gemas como Hold on!, A Must to avoid y Where were you when I need you.

Puede que este Hold on! producido en USA, en 1966, por los estudios de la MGM, como banda sonora estelar de la que fue la primera película de los Herman's Hermits, sea uno de esos discos que seguramente la mayoría de nuestros sesudos críticos catalogaría como menor, y que muy pocos se atreverían a rescatar del olvido, ya que los Herman’s Hermits no son precisamente el grupo beat más reverenciado hoy en día. De hecho, yo mismo no les tengo demasiado bien considerados, y hay bastantes grupos de la época a los que citaría antes que a ellos, pero creo que este disco no defraudará a los que gusten del beat alborotado y el pop más efervescente y refrescante, capaz de insuflarte una dosis nada despreciable de vitalidad.

A mi este disco me tocó la fibra hace ya muchos años, y casi por casualidad, porque me hice con él por su bajo precio y atractiva portada, y sin embargo ahí sigue, erre que erre, jovial, primaveral, y la verdad es que no sé..., pero me parece un artefacto sonoro ideal para combatir la astenia primaveral. Tiene algo que me hace escucharlo de un tirón, y disfrutar como un enano con él, porque a pesar de haber sido producido en 1966, mantiene toda la frescura y el entusiasmo juvenil, que caracterizó a aquellas chispeantes y adictivas melodías que protagonizaron los albores del beat británico a comienzos de los 60.

Hold on! el tema que da título al disco y lo abre, te lanza a bailar con un ritmo beat trepidante y rebosante de entusiasmo, con sus guitarras bullangueras y sus perfectas armonías vocales. Got a Feeling, y Wild Love son poderosas, garageras, livianamente salvajes, muy adictivas y emotivas, con una desgarrada interpretación vocal de Peter Noone, y unas guitarras sorprendentes tratándose de los Herman’s Hermits. Where were you were I Need You es una gozada de exquisito folk-rock de la costa oeste americana, con perfectas armonías vocales, que contiene uno de esos rotundos estribillos “made in” P.F. Sloan, que vuelven a aparecer en esos fantásticos ejercicios de irresistible beat que son The things I do for you baby y la flamante A Must to Avoid que cierra el disco, uno de los tres singles de éxito del LP, junto a Hold on ! y la más poppy y bobalicona, Learning on the Lamp Post.

Y para finalizar no podía olvidarme de esa melosa y dulce tonada con cierto aire surfero, interpretada por la delicada Shelley Fabares, acompañada para la ocasión por los Herman´s Hermits, que se titula Make me happy.

Lo dicho, un disco bajo en calorías pero repleto de excelentes melodías, de esas que se quedan inevitablemente grabadas en tu retina, y que no dudarás en degustar una y otra vez.

Nota: Las fotos del disco están extraídas de la web
http://tralfaz-archives.com/coverart/H/hermits_hold.html

24 Abril 2008

Es uno de esos clásicos indestructibles de los 60. Uno de los mejores ejemplos de lo que llegó a significar el pop británico en aquella época, y de la energía y vitalidad que transmitía. Descaro adolescente, un ritmo trepidante, muchos eieiieiees y un final arrollador, de alborotadas guitarras, y desgarros vocales, para uno de esos temas que nunca fallan, y que consiguen ponerte a bailar, y levantarte el espíritu hasta cotas insospechadas.

Un jovencísimo Steve Windwood junto a ese fantástico grupo que fue la Spencer Davis Group, consiguieron aglutinar en este tema sus profundas influencias negras, centradas en su amor por el soul y su devoción por el R&B, para modelear un sonido explosivo, tremendamente bailable, arrogante, temperamental, narcisista y muy británico, que definiría a la perfección el arrebatador impulso de la juventud de aquellos días.

Curiosamente este ritmo tan trepidante surgió a partir de un pegajoso ska del jamaicano Jackie Edwards, que Steve Windwood modeló con su piano, y al que le añadieron ese adictivo y eficaz fuzz, que dota al tema de un gancho irresistible.

Keep on running fue número 1 en las islas británicas, en Enero de 1966, desbancando a los todopoderosos Beatles con su single We Can work It Out/Day Tripper. Una gozada de tema que me apetecía enormemente recuperar. Espero que lo disfrutéis.

Sobre Sensaciones sonoras

Simplemente es la música que me acompaña... pop, rock, soul, jazz-funk-soul, bossanova y algo de electrónica relajada

Ver las estadísticas

Anuncios

La blogosfera

Add to Netvibes

Fotos

mr_pleasant todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!